Lizzie Borden y Maggie: serie reaviva dudas sobre su supuesto vínculo

Por

Netflix acaba de incorporar a su catálogo la nueva entrega de la antología de Ryan Murphy, titulada “Monstruo: La historia de Lizzie Borden”. La serie presenta una relación íntima entre Lizzie Borden y su criada que vuelve a poner en discusión la línea entre recreación dramática y hechos históricos verificables.

En la ficción, la relación entre Lizzie (interpretada por Ella Beatty) y la criada —llamada Bridget o, en la versión de la serie, Maggie (Vicky Krieps)— se establece desde episodios tempranos y se mantiene durante el desarrollo del caso, incluso con una supuesta convivencia tras el juicio.

Lo que muestra la serie

La narración televisiva incluye besos, una relación sentimental prolongada y un reencuentro años después del veredicto, planteamiento que recuerda otras obras previas sobre el asunto, como la novela Lizzie (1984) y la película homónima de 2018. Ese enfoque dramatiza vínculos personales que, sobre el papel, sirven para construir tensión dramática y explorar la psicología de los personajes.

Escena dramatizada con dos mujeres besándose en ambientación de épocaPin
La serie presenta escenas románticas entre Lizzie y su criada.

Es importante distinguir entre lo que funciona en términos narrativos y lo que está documentado en los archivos históricos: la serie toma decisiones creativas que pueden alterar la percepción pública de los protagonistas reales.

Qué dicen los registros históricos

Las fuentes contemporáneas y los documentos del proceso no ofrecen pruebas de una relación amorosa entre Lizzie Borden y su empleada. Lizzie tenía 32 años en el momento de los crímenes, nunca llegó a casarse y no hay evidencias concluyentes que permitan afirmar su orientación sexual.

Leer  Primera adaptación televisiva en 72 años: este clásico llega a la pantalla en 2 semanas
Expedientes y documentos históricos apilados sobre una mesaPin
Los registros y documentos del proceso no muestran pruebas de una relación amorosa.

Durante el juicio, la criada declaró que Lizzie estaba en la casa la mañana de los asesinatos, pero no relató peleas o malos tratos entre Lizzie y la madrastra. La prensa de la época describió a Lizzie como una mujer que evitaba la compañía masculina y que no había tenido amantes, según los reportes del momento.

En cuanto a la vida de la criada tras el proceso, los registros señalan que regresó a Irlanda, volvió a Estados Unidos menos de un año después y se asentó en Anaconda, Montana, donde contrajo matrimonio con otro inmigrante irlandés. La pareja no tuvo hijos y permaneció unida varias décadas.

Amistades, rumores y documentos

La relación de Lizzie con la actriz Nance O’Neil ha sido objeto de especulación a lo largo de los años. Existen evidencias de una amistad cercana: O’Neil le dedicó un ejemplar de poemas con palabras afectuosas y ambas viajaron en círculos sociales compartidos. No obstante, los archivos y correspondencia disponibles confirman la cercanía, pero no aportan una prueba definitiva de un vínculo romántico.

  • En la serie: relación sentimental explícita entre Lizzie y la criada; convivencia posterior al juicio; escenas románticas desde episodios tempranos.
  • En los registros: ausencia de pruebas sobre una relación amorosa; testimonio de la criada que sitúa a Lizzie en la casa el día de los hechos; trayectoria de la criada hasta Montana y un largo matrimonio.
  • Rumores históricos: amistad íntima con Nance O’Neil, documentada en dedicatorias y apariciones públicas, pero sin confirmación categórica de un romance.

La diferencia entre ficción y documento importa porque la manera en que se cuentan estas historias condiciona la memoria colectiva. Series como esta pueden reavivar interés en casos históricos, pero también crear certezas donde solo hay conjeturas.

Si vas a ver la serie, conviene hacerlo con una mirada crítica: disfrutar de la producción y, al mismo tiempo, consultar fuentes históricas si se busca una reconstrucción fidedigna de los hechos. “Monstruo: La historia de Lizzie Borden” se presenta como la cuarta entrega de la antología de Murphy, tras los episodios dedicados a Ed Gein, los hermanos Menéndez y Jeffrey Dahmer, y ya está disponible en Netflix.

4.2/5 - (24 votos)

Deja un comentario

Partages