El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) tomará la delantera en un proyecto europeo de gran envergadura que tiene como objetivo prever la capacidad de observación de planetas parecidos a la Tierra mediante el telescopio más grande que se haya construido hasta la fecha. El científico Enric Pallé liderará este proyecto, que ha sido elegido por el Consejo Europeo de Investigación y recibirá un financiamiento de 2,5 millones de euros durante los próximos cinco años.

PUBLICIDAD

El proyecto, llamado Spear (Lanza), tiene como fin desarrollar un software que simule con exactitud las condiciones del Telescopio Extremadamente Grande (ELT, por sus siglas en inglés), actualmente en construcción en Chile bajo el respaldo del Observatorio Austral Europeo (ESO). Se espera que el ELT comience a operar entre 2028 y 2029. Este telescopio, con un espejo principal de 40 metros de diámetro, aumentará en 16 veces la capacidad de captación de luz del telescopio más grande en uso hoy, que mide 10 metros y se encuentra en La Palma.

«La cuestión de si estamos solos en el universo siempre ha sido objeto de estudio de la filosofía y la religión, pero ahora estamos cerca de obtener una respuesta científica», afirma Pallé. Hace treinta años, menciona, no se conocían planetas fuera de nuestro sistema solar. Actualmente, se sabe que casi todas las estrellas tienen al menos un planeta, y que existen cientos de miles de millones de planetas que podrían ser habitables solo en nuestra galaxia, la Vía Láctea.

Leer  Top 5 razas de perros más populares: ¿Cuál es tu favorita?

Un modelo confiable de observación

Uno de los principales desafíos es analizar las atmósferas de estos exoplanetas para evaluar si podrían sustentar vida. Para lograr esto, el equipo de Pallé, que incluye a una quincena de investigadores entre doctores y doctorandos, empleará técnicas matemáticas avanzadas y aplicará inteligencia artificial para simular millones de situaciones atmosféricas y ajustar las distorsiones que la atmósfera terrestre causa en las observaciones.

De acuerdo con el investigador del IAC, un telescopio de 40 metros es esencial para poder detectar planetas parecidos a la Tierra en términos de tamaño, composición y distancia a su estrella, condiciones necesarias para la posible presencia de agua líquida en su superficie. Con esta tecnología será factible examinar entre 30 y 40 exoplanetas que se encuentren a pocos años luz de distancia.

Leer  Lluvias torrenciales en Castellón: Tres vías secundarias quedan incomunicadas

Actualmente se tiene registro de aproximadamente 7,500 exoplanetas en la Vía Láctea, pero solo una pequeña fracción de ellos, unos 45, tienen características similares a las de la Tierra. Para determinar si la vida es un fenómeno frecuente o excepcional, será crucial avanzar en la precisión técnica y en la interpretación de los datos. El 80 por ciento del presupuesto de Spear se asignará a la contratación de personal que abordará este desafío desde diversas perspectivas y contribuirá a construir un modelo confiable de las capacidades del futuro telescopio.

PUBLICIDAD