Tras experimentar varios días de temperaturas excepcionalmente bajas, España se prepara para un cambio significativo en el clima con la llegada de la borrasca Goretti. Este nuevo sistema, que se desarrollará entre el 8 y el 9 de enero, ha sido confirmado por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Afectará de manera considerable a Europa occidental, trayendo vientos fuertes, oleaje intenso y lluvias en el norte de la península, aunque sus efectos serán menos severos en otras partes del país.

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La aparición de Goretti ocurre poco después de que la borrasca Francis dejara su marca con nevadas extensas y múltiples problemas, especialmente en el sur y el interior peninsular. La secuencia de sistemas provenientes del Atlántico está marcando un comienzo de año muy dinámico en términos meteorológicos.

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Una ciclogénesis explosiva sin alarmismo

La AEMET ha informado que Goretti pasará por un proceso de ciclogénesis explosiva, un fenómeno técnico que se refiere a la rápida intensificación de una borrasca debido a un descenso brusco de la presión atmosférica. La agencia aclara que este término no debe llevar a conclusiones erróneas sobre fenómenos violentos y recomienda evitar exageraciones en su interpretación.

Este tipo de desarrollo atmosférico generalmente resulta en rachas de viento fuertes, alto oleaje y precipitaciones continuas en áreas específicas. En España, los impactos más significativos se verán en Galicia y la cornisa cantábrica, mientras que el resto del país experimentará efectos más moderados.

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Avisos meteorológicos en el litoral y el interior

La presencia de esta borrasca atlántica ha llevado a la activación de avisos en más de veinte provincias. El litoral de A Coruña y Lugo está bajo aviso naranja debido a un oleaje muy fuerte. En Asturias, Cantabria, Guipúzcoa y Vizcaya, así como en algunas áreas del Mediterráneo como Girona, Tarragona y Valencia, los avisos son de nivel amarillo.

El viento también será un factor notable, con rachas que podrían superar los 80 km/h en áreas de Galicia, Asturias, Burgos, Soria, Álava, La Rioja, Castellón y Tarragona, sobre todo en zonas montañosas y expuestas. Además, la niebla será un problema en provincias del interior como Palencia, Valladolid, Zamora, Cuenca, Guadalajara, Badajoz y Cáceres, afectando significativamente la visibilidad en las primeras y últimas horas del día.

Del frío más intenso al ascenso generalizado de las temperaturas

Este fenómeno climático llega justo después de una de las noches más frías de las últimas dos décadas en España, con temperaturas mínimas extremadamente bajas, como los -17,4 ºC en Cap de Vaqueira (Lleida) y los -16,7 ºC en Pradollano (Granada), además de registros bajos en Aragón, Cataluña y Sierra Nevada.

Sin embargo, con el avance de Goretti se prevé un cambio significativo en la tendencia de las temperaturas, con un aumento notable, especialmente de las mínimas, en la Península y Baleares. Este ascenso será más evidente en el tercio oriental y en el Pirineo, y podría considerarse excepcional en algunos casos. Las heladas se reducirán en extensión e intensidad, quedando limitadas a zonas altas del interior.

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Lluvias, nieve y evolución del frente atlántico

El jueves y el viernes, un frente asociado a la borrasca provocará precipitaciones continuas en Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco, con los mayores acumulados en el oeste gallego y en el litoral cantábrico. En el Pirineo, se esperan precipitaciones en forma de nieve, aunque la cota de nieve irá en aumento, subiendo de los 1.400–1.600 metros a aproximadamente 1.900 metros.

El viernes se anticipa como el día más inestable, con vientos intensos y un temporal marítimo generalizado en la costa cantábrica, con avisos también en sectores del Mediterráneo y Baleares.

Un episodio invernal intenso, pero dentro de la normalidad

A pesar de la secuencia de borrascas y el intenso frío reciente, los meteorólogos concuerdan en que estos son fenómenos típicos del invierno, aunque no tan comunes por su intensidad. Desde la AEMET se subraya la necesidad de precaución en las zonas afectadas, recordando también que estas condiciones tienen un efecto positivo: la acumulación de nieve en las montañas representa una importante reserva hídrica para los meses venideros.