WhatsApp prepara un cambio relevante en la forma en que los menores usan la app: la última beta muestra indicios de una función llamada Cuenta secundaria que permitirá a un adulto gestionar ajustes de privacidad de otra cuenta. La novedad afecta a la seguridad y la privacidad de los jóvenes y, por tanto, a cómo las familias controlan la mensajería en tiempo real.
Hasta ahora, la aplicación ofrecía las mismas herramientas a usuarios de todas las edades; no existía un mecanismo específico para que un progenitor limitara funciones en el perfil de su hijo. Eso está a punto de modificarse.
En qué consiste la nueva opción
La función detectada en la beta funciona como una cuenta subordinada, siempre vinculada a una cuenta principal. Desde ese perfil superior se podrán configurar varias restricciones que el usuario secundario no podrá cambiar por sí mismo.
- Control de lectura: posibilidad de activar o desactivar el tick azul (confirmaciones de lectura).
- Foto y visibilidad: limitar quién puede ver la foto de perfil del menor.
- Grupos: restringir quién puede añadir a la cuenta secundaria a chats grupales.
- Mensajes y llamadas: configurar que solo los contactos del menor puedan enviarle mensajes o llamarle.
En resumen, la cuenta principal podrá gestionar todos los parámetros de privacidad de la secundaria, y éstos permanecerán bloqueados para el propio usuario menor hasta que el adulto decida modificarlos.
Limitaciones y alertas sobre privacidad
El código asociado a la beta indica explícitamente que los padres no tendrán acceso directo a los contenidos de los mensajes de la cuenta secundaria. Es decir, no podrán leer los chats del menor desde su perfil.
No obstante, la misma versión incluye referencias a un apartado que facilitaría compartir datos sobre la actividad de la cuenta. WhatsApp no ha aclarado aún qué tipo de información incluiría ese registro —si contactos añadidos, intentos de comunicación o solo metadatos— y esa falta de detalle plantea preguntas sobre el alcance real del control parental.
Implicaciones prácticas
La llegada de esta herramienta puede tener efectos variados: por un lado, ofrece a las familias un modo técnico de reducir contactos no deseados o interacciones potencialmente riesgosas; por otro, abre un debate sobre hasta qué punto los padres deben poder vigilar la vida digital de sus hijos sin acceder al contenido privado.
También es previsible que reguladores y defensores de la privacidad examinen cómo se implementa la función en distintos países, especialmente donde existen normas específicas sobre protección de menores en línea.
Qué esperar y cómo se desplegará
La función sigue en desarrollo, pero la información extraída sugiere que está en una fase avanzada y podría anunciarse pronto. Cuando se active globalmente, las familias probablemente podrán convertir cuentas existentes en secundarias y revertir la opción cuando lo consideren necesario.
Mientras tanto, estos puntos pueden servir como guía rápida para padres y responsables:
- Mantener la aplicación actualizada y revisar las notas de la versión cuando WhatsApp publique la función.
- Dialogar con los menores sobre límites y privacidad antes de imponer controles técnicos.
- Observar con atención qué tipo de actividad se comparte desde la cuenta secundaria para valorar riesgos y ventajas.
En las próximas semanas se espera que WhatsApp ofrezca más detalles oficiales sobre la Cuenta secundaria, su alcance y las opciones concretas que incluirá. Hasta entonces, la beta ya apunta a un cambio significativo en la gestión parental de la mensajería instantánea.

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