ADVERTENCIA DE SPOILERS: A continuación, se revelan aspectos clave del segundo episodio de la temporada 2 de The Last of Us
El episodio más desgarrador y emocional de toda la serie de The Last of Us ya ha ocurrido. Los aficionados al videojuego ya anticipaban con gran expectación cómo Neil Druckmann y Craig Mazin plasmarían uno de los momentos más emblemáticos del juego. Sin embargo, aquellos espectadores que desconocían el destino de Joel (interpretado por Pedro Pascal) se han visto igualmente impactados, reviviendo la sorpresa que experimentaron los jugadores al lanzarse The Last of Us: Parte II en 2020.
No obstante, un fallo en la adaptación ha sido señalado por numerosos fans del videojuego en lo que respecta a la intensidad emocional del episodio. La muerte de Joel representa un punto de inflexión en la trama de la temporada 2, dando inicio a una nueva saga en la que Ellie (Bella Ramsey) busca venganza y trama el asesinato de Abby (Kaitlyn Dever).
Parece haber un error en combinar dos eventos tan significativos como la muerte de Joel y el asalto de los infectados a Jackson. Esto divide la atención del espectador. Incluso el propio Joel observa preocupado el pueblo desde su ‘refugio’ junto al grupo de Abby. En el juego, la narrativa conduce sin distracciones hacia ese momento crucial.
A pesar de todo, el episodio no deja de ser impactante. La invasión de Jackson por los infectados de cordyceps está increíblemente bien llevada a cabo, pero resta impacto al dramático fallecimiento de Joel. El co-creador, Craig Mazin, ha defendido la inclusión de una hora de ataques de infectados en Jackson por ser una metáfora. Así lo detalla en una entrevista con Deadline:
¿Qué sigue ahora? La temporada 2 ahora comienza a desentrañar la trama principal del segundo videojuego: Ellie en busca de venganza y un mayor desarrollo del personaje de Abby. Recuerda que puedes ver un nuevo episodio de The Last of Us cada lunes en Max España.

¡Hola! Soy Alejandro, parte del equipo de MuyMac. Mi pasión por la redacción comenzó desde pequeño, cuando solía escribir historias locas y fascinantes sobre la naturaleza.