En el abrumador universo de estrenos continuos y diversas plataformas de ‘streaming’, había pasado por alto lo que sin duda parece ser uno de los lanzamientos más destacados de Netflix este año: Sin medida, una serie creada por Lena Dunham para la plataforma que promete ser mucho más impactante que otros estrenos recientes.
Probablemente no me habría interesado si no hubiera sido por un artículo de Vogue titulado ‘Como mujer gorda, pienso que las escenas de sexo de ‘Sin medida’ son correctas’, que destaca cómo la serie aborda con naturalidad la representación de mujeres frecuentemente ignoradas en la ficción, mereciendo toda nuestra atención. A pesar de no estar en el top 10 de la plataforma, Sin medida es una serie que seguramente generará conversación por mucho tiempo.
La trama gira en torno a Jessica, una mujer de treinta años residente en Nueva York y completamente dedicada a su trabajo. Al descubrir la infidelidad de su pareja, decide abandonar su vida pasada y trasladarse al Reino Unido en busca de un «sueño europeo» al estilo de Emily in Paris, pero se encuentra con una realidad mucho más mundana. Allí conoce a Felix, un músico que dista mucho de ser el típico héroe romántico, descrito más bien como «menos Hugh Grant en Notting Hill y más como su compañero de piso borracho».
«Como mujer gorda que lucha por mantener la autoaceptación que tanto me costó conseguir tras años de desprecio hacia mi cuerpo, el clima actual me resulta sumamente desalentador. Por eso valoro enormemente la llegada de Sin medida, la nueva serie de Lena Dunham para Netflix», expresa la periodista Faye Keegan en su artículo para Vogue. Este es un argumento poderoso para destacar la serie en un océano de ‘thrillers’ españoles y ‘true crimes’ que a menudo muestran lo peor de la humanidad.
Keegan menciona que la serie fue creada por Lena Dunham, conocida por Girls, serie que se proclamó como la voz de una generación. Aunque no comparto completamente esa idea, a menos que se refiera a un grupo específico de jóvenes de familias adineradas de Nueva York, coincido en que Dunham ha abordado la sexualidad de las veinteañeras de una manera única. Dunham ha aprovechado su experiencia viviendo en el Reino Unido para dar vida a esta serie, mostrando cuerpos fuera de lo normativo en una cultura obsesionada con la belleza ideal. «El cuerpo de Jessica no es el centro de la serie, ni lo es para Felix, como tampoco lo es en mis relaciones románticas», afirma Dunham en una entrevista para Variety. Según el artículo de Vogue, la serie destaca por presentar escenas de sexo sin censura. «Las mujeres gordas merecen romance, amor y buen sexo tanto como cualquier otra persona, aunque en estos tiempos de tratamientos estéticos eso pueda parecer olvidado», concluye Keegan.
Sinceramente, las críticas no son totalmente positivas. Como en cualquier obra de Dunham, es necesario dar tiempo a los personajes para que se ganen el cariño del público, lo cual no todos están dispuestos a hacer. Sin embargo, la serie posee suficiente dulzura como para encontrar su audiencia. «Es una historia de amor divertida, sexy y conmovedora, y los seguidores de Girls disfrutarán viendo un lado un poco más tierno de Lena Dunham», comenta Sophie Butcher para Empire.
Una mención especial merece Megan Stalter, estrella de Hacks, quien, aunque presente desde el inicio, realmente se destaca en la cuarta entrega. Se presagia un brillante futuro para Stalter.

¡Hola! Soy Alejandro, parte del equipo de MuyMac. Mi pasión por la redacción comenzó desde pequeño, cuando solía escribir historias locas y fascinantes sobre la naturaleza.