Basada en las novelas románticas de Julia Quinn, la popular serie de Netflix Los Bridgerton, que actualmente transmite su cuarta temporada, se desarrolla en Londres a inicios del siglo XIX y explora las relaciones amorosas y los acontecimientos de una de las familias aristocráticas más ricas y estimadas de Inglaterra. A pesar de que la familia protagonista no es real, el entorno histórico sí lo es, en la época de la Regencia inglesa: el rey Jorge III padecía de problemas mentales severos que le impedían gobernar, llevando a la implementación de una Ley de Regencia.
La trama de Los Bridgerton se inicia en 1813, un tiempo donde las normas sociales y económicas eran radicalmente distintas a las actuales. Por esto, resulta fascinante observar cómo era la vida de la alta sociedad británica, escenario del 85% de los eventos de la serie: fastuosas fiestas, palacios inmensos y jardines atendidos por cientos de sirvientes, vestimentas y joyas de gran elegancia, y una aparente ociosidad en todos los miembros de la familia.
De hecho, con cada temporada, entre celebraciones y reuniones para tomar té con más viandas que muchas bodas, me pregunto constantemente cómo logran los Bridgerton mantener tanto lujo y riqueza. A pesar de ser una familia con un título nobiliario importante, dueños de vastas tierras y extremadamente adinerados, ¿cómo es posible sostener un estilo de vida tan opulento sin trabajar realmente?
Basta con explorar Reddit para darse cuenta que no soy el único que lo ha pensado: qué hacen realmente los hermanos Bridgerton, especialmente los hombres, para sostener su fortuna es un tema que despierta curiosidad y que la serie ha abordado en varias ocasiones. Basta con ver las actividades de Anthony Bridgerton (Jonathan Bailey) –y en esta temporada de Benedict Bridgerton (Luke Thompson)– para entender el marco socioeconómico de la época.
El origen de la fortuna de ‘Los Bridgerton’
La familia Bridgerton pertenece a una antigua línea aristocrática. Anthony, el mayor de los hermanos, se convierte en el noveno vizconde Bridgerton tras la muerte de su padre, Edmund, quien falleció años atrás a causa de una picadura de abeja.
Por lo tanto, gran parte de su riqueza proviene de herencias de generaciones pasadas, ya que los títulos nobiliarios no solo representan un símbolo de poder y estatus, sino que también incluyen tierras, propiedades y otros beneficios. No obstante, para mantener su alto nivel de vida, es necesario gestionar esos bienes, tarea que Anthony ha asumido desde la muerte de su padre, con la ayuda ocasional de su hermano Benedict, como se ha visto en la cuarta temporada.
Aunque la serie no especifica el monto exacto de su patrimonio, durante la Regencia, la base económica de la aristocracia inglesa residía en la posesión de tierras: extensos dominios que arrendaban a agricultores y de cuyos cultivos también obtenían bienes y ganancias. En un episodio de la segunda temporada, se muestra claramente a Anthony debatiendo sobre el arrendamiento de una de sus propiedades que no estaba siendo productiva.
Sumando entonces los ingresos del arrendamiento y la producción de sus propiedades, la riqueza de la familia no solo se conserva, sino que crece con el tiempo. Además, en esa época también se realizaban inversiones financieras entre la élite, que aumentaban su fortuna, y los matrimonios ventajosos entre familias adineradas o nobles aportaban beneficios económicos conocidos como «dotes».
En resumen, aunque los trabajos en Los Bridgerton no se parezcan a los que conocemos hoy, el «trabajo» consistía en administrar los activos y la riqueza ya adquirida para mantener su estándar de vida.

¡Hola! Soy Alejandro, parte del equipo de MuyMac. Mi pasión por la redacción comenzó desde pequeño, cuando solía escribir historias locas y fascinantes sobre la naturaleza.