Hideo Kojima revela que su temprana afición por la cocina fue más que una necesidad: fue un refugio creativo que modeló su mirada como diseñador. En una columna publicada en 2023, el creador de Metal Gear contó cómo un programa televisivo canadiense y las rutinas familiares en Kansai marcaron sus tardes escolares y su manera de entender el proceso creativo.
Cuando era niño volvía a casa mientras sus padres seguían trabajando y debía ocuparse solo hasta la cena. Para pasar el tiempo empezó a preparar pequeños platos y aperitivos, recreando la experiencia de un presentador ante una audiencia imaginaria. Kojima cita como influencia a The Galloping Gourmet, el espacio conducido por Graham Kerr, cuya elegancia y diálogo con el público le llamaron la atención más que el formato educativo de los actuales video-creadores.
La cocina como taller
En la región de Kansai, donde creció, la práctica doméstica de ciertos platos forma parte de la educación cotidiana. Kojima recuerda que ayudar en la preparación de gyozas, tempura o donas fue habitual y que aprendió destrezas prácticas —romper huevos con ambas manos o pelar una manzana sin dañar la piel— que después describió como técnicas casi artesanas.

Más allá de la destreza, para él cocinar representó una actividad comparable a la escultura: trabajar con huevos, harina y calor para transformar texturas y formas. Platos como el takoyaki, el okonomiyaki o el tamagoyaki le fascinaban porque exigían una preocupación estética y un control del proceso que, según su relato, se parecía a diseñar niveles o mecánicas en un videojuego.
- Un refugio cotidiano: cocinar mitigaba la soledad de las tardes sin compañía.
- Influencia mediática: The Galloping Gourmet le mostró una puesta en escena con público y diálogo informal.
- Práctica y precisión: las recetas domésticas le enseñaron técnica y paciencia.
- Paralelismo creativo: describió la cocina como un acto de creación similar a modelar o esculpir.
¿Por qué importa ahora?
El testimonio, recogido en la revista An An, aporta una mirada íntima sobre la formación de uno de los autores más influyentes de la industria del videojuego. Conocer estas raíces ayuda a comprender por qué Kojima presta tanta atención a la puesta en escena, la forma y el detalle en sus producciones: rasgos que atraen tanto a jugadores como a críticos.
Para aficionados y estudiosos de la cultura pop, estas memorias subrayan que las prácticas cotidianas —desde ver un chef en la tele hasta la transmisión intergeneracional de recetas— pueden incubar sensibilidades creativas que se manifiestan en campos aparentemente distantes, como el diseño de videojuegos.
Su relato no transforma la historia de los videojuegos, pero sí añade una capa humana a la biografía de un autor clave: una infancia en la cocina que terminó influyendo, en su propia interpretación, en su oficio como narrador y creador de mundos.

Hola, soy María, parte del equipo de MuyMac. Me dedico a analizar las tendencias que marcan nuestro día a día, desde innovaciones tecnológicas hasta nuevas modas, para mantenerte siempre actualizado.