Geoingeniería eleva riesgos climáticos: meteoróloga advierte que no es solución duradera

Por

La meteoróloga Mar Gómez advierte que el calentamiento global ya no es una amenaza lejana sino una realidad que acelera sus efectos. En su libro El tictac climático reúne la evidencia más reciente y reclama decisiones urgentes: lo que ocurra ahora marcará la magnitud de los impactos en las próximas décadas.

Gómez, que ha tenido que actualizar datos durante la redacción por la rapidez de los cambios, subraya que la comunidad científica confirma tendencias que empiezan a notarse en la calle: olas de calor más intensas, episodios de lluvia extremos y océanos en cifras récord.

Registro de calor, implicaciones presentes

Según la meteoróloga, la temperatura global ya ha superado aproximadamente los 1,2 ºC respecto a niveles preindustriales. Ese dato no es académico: significa que fenómenos considerados raros hace años son ahora más frecuentes y severos. En España, uno de los países europeos con mayor exposición climática, esto se traduce en más eventos extremos que afectan a la salud, la agricultura y la infraestructura.

Aunque existe consenso científico sobre el origen humano del calentamiento, Gómez insiste en que las medidas para reducir emisiones no han sido suficientes ni lo bastante rápidas. La consecuencia es doble: más riesgo presente y una ventana para evitar lo peor que se va cerrando.

Un océano que también alarma

El calentamiento marino registra nuevos máximos anuales y, con ello, fenómenos que alteran ecosistemas y economías locales. Temperaturas oceánicas mayores intensifican El Niño, aumentan la energía disponible para tormentas y desplazan poblaciones de peces. La combinación de esas variables complicará la adaptación de comunidades costeras y la pesca.

Leer  Ola de calor golpea España: Aemet activa alertas por registros veraniegos en abril

Riesgo Qué está ocurriendo Impacto directo en España
Olas de calor Frecuencia y duración en aumento; récords de temperatura más comunes Mayores problemas de salud pública, estrés hídrico y pérdidas agrícolas
Lluvias extremas Tormentas más intensas por aire más cálido que retiene vapor Inundaciones repentinas, daños a infraestructuras y riesgo para zonas urbanas
Deshielo Retroceso de hielos polares y glaciares; posible alteración de corrientes Cambios en patrones climáticos europeos y mayor variabilidad meteorológica

Política, desigualdades y barreras prácticas

Gómez apunta que pedir cambios individuales sin crear condiciones para implementarlos genera frustración. No todas las familias pueden costear un vehículo eléctrico o remodelar su vivienda para ser eficiente. Por eso reclama políticas públicas que faciliten la transición: transporte público eficaz, ayudas reales y marcos regulatorios estables.

También advierte sobre la politización del tema: aunque se trate de ciencia, intereses económicos y geopolíticos —especialmente de grandes emisores— dificultan acuerdos ambiciosos. Sin cooperación internacional difícilmente se alcanzarán reducciones suficientes de emisiones.

Expectativas y límites

El próximo informe del IPCC, anticipa Gómez, no cambiará el diagnóstico básico: la influencia humana es inequívoca y los riesgos aumentan si no se actúa con contundencia. Además, recalca un punto económico clave: «El coste de dejar pasar la oportunidad de reducir emisiones será mayor que el de invertir ahora», una afirmación basada en la comparación de daños futuros frente al gasto en mitigación y adaptación.

Entre los umbrales que preocupan está el del deshielo. Su avance puede debilitar corrientes oceánicas como la AMOC y provocar una mayor ondulación de la corriente en chorro, con episodios extremos más impredecibles.

Soluciones controvertidas y responsabilidades

Sobre propuestas técnicas para contrarrestar el calentamiento, Gómez muestra cautela: la geoingeniería —como la inyección de aerosoles que imita erupciones volcánicas o la modificación de nubes— plantea riesgos de efectos no deseados y puede funcionar como excusa para retrasar la reducción de emisiones.

El debate sobre el decrecimiento es distinto: reducir producción y consumo podría disminuir la presión sobre recursos fósiles, pero requeriría diseños sociales que mitiguen el impacto económico y las desigualdades que ello puede generar.

Qué se puede esperar en los próximos meses

Entre lo inmediato y lo estratégico, estos son los puntos prácticos que conviene tener en cuenta:

  • Actualizaciones científicas: los informes del IPCC ampliarán proyecciones y calibrarán riesgos a medio siglo.
  • Eventos extremos: esperar más episodios de calor y lluvia intensa, con impacto local en salud y economía.
  • Política y economía: la rapidez de la transición energética dependerá tanto de incentivos públicos como de decisiones empresariales.

La llamada de Mar Gómez es clara: el reloj climático avanza y las decisiones tomadas hoy definirán si los efectos se moderan o se vuelven irreversibles. No se trata solo de información técnica, sino de coordinar respuestas que combinen ciencia, política y medidas reales para la ciudadanía.

4.1/5 - (17 votos)

Deja un comentario

Partages