A veces solo es cuestión de esperar el momento oportuno. Esto es cierto en varios aspectos de la vida, incluido el ver películas y series. Especialmente cuando tu trabajo implica escribir sobre ellas y te encuentras consumiendo ciertas producciones más que disfrutándolas realmente. En un tiempo donde los estrenos superan nuestras capacidades, encuentro un placer especial en poder decidir cuándo y qué ver. Esto fue exactamente lo que ocurrió con The Curse (2023), un proyecto de Emma Stone a través de su empresa Fruit Tree, que esperé dos años para ver en ‘streaming’.
The Curse, creada por Nathan Fielder y Benny Safdie, narra la vida de Asher y Whitney, una pareja en búsqueda de un hijo mientras protagonizan un reality show llamado Fliplanthropy en Española, Nuevo México. La trama se complica cuando Asher es maldecido por una niña local. Stone y Fielder interpretan a los personajes principales, mientras que Safdie es Dougie Schecter, el productor del reality y amigo de Asher.
La serie, que se puede ver en SkyShowtime, consta de 10 episodios y es una de las más extrañas pero increíbles que he visto. Fielder ya demostró con Los ensayos (2022) que la comedia puede tener muchas caras y que lo ‘cringe’, aunque difícil de ver, puede ser un placer absoluto si logras superar la barrera de la incomodidad y aceptar lo que hay del otro lado. Safdie, por su parte, es un maestro en hacer que el público empatice con personajes que son difíciles de describir favorablemente.
Incomoda y sorprendente
La sinopsis de The Curse, que actúa como una gran sátira de nuestra época, solo adelanta un 10% de su contenido. Todos los personajes son, en algún momento, desesperantes pero también lamentables. Su comportamiento pasivo-agresivo, lo que ocultan pero revelan a través de sus reacciones y gestos, y sus autoengaños están más próximos a nuestra realidad que muchas otras ficciones. Además, el estilo de filmación de The Curse se inspira en los documentales y reality shows, capturando a los personajes desde ángulos que cualquier voyeur disfrutaría. El final es una de sus mayores sorpresas: por más que trates de anticiparlo, no podrás.
Una confesión: intenté empezar The Curse en tres ocasiones con resultados desastrosos. Se lanzó en 2023 y vi el primer episodio con mucho entusiasmo, pero no pude continuar. Ocurrió lo mismo un par de veces más. Me sentía frustrada porque tenía todos los elementos para gustarme, pero estaba forzando algo que requería mi atención completa en momentos en los que no la tenía. Por ello, decidí esperar al momento perfecto para verla. Sucedió durante mis últimas vacaciones de diciembre. Entonces, todo cobró sentido: la devoré y me fascinó.
The Curse es una de esas series mágicas que, en una era donde las plataformas producen contenido para ser consumido mientras se usa el móvil, demanda toda tu atención. Es como How To With John Wilson (2020), un proyecto de HBO producido por Fielder. Para mí, en estos tiempos, eso es un verdadero tesoro: una ficción que realmente te obliga a mirarla y a experimentar sensaciones que raramente experimentas al ver otras series. Qué maravilloso es sentir cosas diferentes de vez en cuando.

¡Hola! Soy Alejandro, parte del equipo de MuyMac. Mi pasión por la redacción comenzó desde pequeño, cuando solía escribir historias locas y fascinantes sobre la naturaleza.