España despilfarra en «Amazons municipales»: Un pequeño pueblo gasta medio millón más

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Docenas de ayuntamientos repiten la misma estrategia con subvenciones, pero suelen fracasar y desaparecer en línea al cabo de un año

Hace poco, el municipio abulense de La Adrada, con una población de 2.796 habitantes, lanzó con gran entusiasmo su proyecto Marketplace La Adrada, una plataforma digital destinada a revitalizar el comercio local mediante el uso de «digitalización», «inteligencia artificial»… y WhatsApp.

Con un financiamiento de casi medio millón (476.000) de euros obtenidos de los fondos europeos NextGenerationEU, esta iniciativa busca vincular los comercios locales con los consumidores a través de una vitrina virtual asistida por un ‘asistente inteligente’.

Sin embargo, la verdadera cuestión no es lo que promete, sino lo que realmente logrará mantener una vez que el impulso inicial y el presupuesto se agoten. ¿Estamos ante una solución efectiva o simplemente repitiendo errores ya conocidos en numerosos municipios?

Una idea ya conocida y con frecuentes fracasos

Esta situación no es nueva. Como ha señalado el ‘hacker’ y activista Jaime Gómez-Obregón, iniciativas similares han surgido y desaparecido a lo largo y ancho de España: desde Logroño hasta Utrera, pasando por Cartagena, Benicarló, Lugo y Ponferrada.

Plataformas como compralgeciras.com, yocomproenlalfas.com y DTiendas Linares, financiadas con fondos públicos y promocionadas con un optimismo similar al actual en La Adrada, han terminado desapareciendo en silencio tras demostrar una utilidad muy limitada, lo que nos lleva a hablar de un ‘despilfarro de dinero’.

¿Por qué un usuario frecuente de Amazon decidiría cambiar a una de las muchas plataformas de e-commerce locales? Peor aún, ¿cómo se le ocurriría si nunca ha escuchado hablar de ellas?

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La tendencia de crear marketplaces municipales ha sido descrita por Gómez-Obregón como un “virus silencioso” que se ha propagado por España, dejando un ‘cementerio digital’ de plataformas fallidas. ¿La razón?

  • Es una digitalización impuesta desde las instituciones.
  • No considera las necesidades reales del comercio local.
  • Tampoco reconoce las dinámicas de uso del comercio electrónico en España.
  • Los comerciantes a menudo no tienen el entrenamiento necesario para sacar provecho de la plataforma.
  • Los propios sitios web suelen ser poco prácticos y no están bien posicionados en los motores de búsqueda, por lo que no atraen ni mantienen usuarios.

¿Qué pasará dentro de un año? La experiencia de numerosos municipios ha demostrado que el éxito de un marketplace local no depende de su creación, sino de su continuo mantenimiento. Así que, en el caso de La Adrada, el verdadero desafío no es la plataforma en sí, sino lo que sucederá después: las iniciativas anteriores similares han carecido de una estrategia de marketing digital continua.

Gómez-Obregón cita estos ejemplos como manifestaciones del «idealismo tecnosolucionista» que permea muchos discursos políticos: la creencia de que todo problema puede solucionarse con una app, un sitio web o (ahora) un chatbot.

El costo del espejismo: ¿cuánto dinero se ha desperdiciado?

Detrás del fervor por la digitalización a nivel municipal, a menudo se esconde un patrón de gasto público ineficaz. El caso de Marketplace La Adrada, no es una excepción, sino parte de una tendencia nacional que ha visto miles de euros invertidos en plataformas que, en su mayoría, no han sobrevivido ni un año de operación efectiva.

De acuerdo con el seguimiento de Jaime Gómez-Obregón, estas plataformas suelen tener una vida muy breve:

  • DTiendas Linares (Jaén), una app financiada con fondos europeos, no alcanzó más de 10 descargas en un año y medio. Actualmente está inactiva.
  • compralgeciras.com, el marketplace de Algeciras, se cerró después de solo un año de actividad. Inicialmente fue calificado por el ayuntamiento y la prensa local como un «caso de éxito».
  • yocomproenlalfas.com, en Alfaz del Pi (Alicante), fue presentado como «la alternativa local a Amazon». En menos de doce meses ya estaba fuera de servicio.
  • Agoraplaza.com, un proyecto de la Sierra Norte de Madrid, solo estuvo activo seis meses antes de desaparecer sin dejar rastro.

Estos fracasos son la norma, no la excepción. Y lo más preocupante es que, a pesar de los antecedentes, los fondos públicos continúan fluyendo: desde presupuestos municipales hasta subvenciones europeas del FEDER y del programa Next Generation EU.

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