La actriz Leonorilda Ochoa sigue presente en la memoria colectiva por su personaje de La Pecas en la comedia Los Beverly de Peralvillo, un papel que la convirtió en figura popular del cine y la televisión mexicana. Hoy su trayectoria y su caída por motivos de salud sirven para recordar los retos que enfrentan las estrellas ante enfermedades neurodegenerativas y los conflictos familiares que pueden derivar.
De barrio popular a rostro televisivo
Nacida el 30 de octubre de 1939 en San Pedro de los Pinos, Ciudad de México, Ochoa llegó al entretenimiento desde una infancia ligada a la música —su padre fue músico de orquesta— y a la influencia discreta de su madre, quien la impulsó a estudiar actuación pese a la oposición paterna. Antes de consolidarse en la actuación cursó contabilidad, pero pronto abandonó esa senda cuando surgieron oportunidades en teatro y televisión.
Su interpretación de La Pecas en Los Beverly de Peralvillo la convirtió en un ícono cómico: la serie dio pie a dos películas y a una continuación televisiva, lo que amplificó su visibilidad y la mantuvo como figura recurrente en producciones posteriores del país.
Accidente y el inicio del declive
En 1996, mientras participaba en la gira de la obra La pulga en la oreja, sufrió un grave accidente de autobús que le provocó múltiples fracturas craneales. A partir de ese momento, amigos y colegas notaron cambios en su memoria y su comportamiento, atribuidos en principio a despistes cotidianos.
Fue su hija, Paola, quien años después informó públicamente que Leonorilda padecía Alzheimer desde 1997, un diagnóstico que explicó muchas de las dificultades posteriores: dependía de apuntadores en algunos rodajes y experimentó pérdidas recurrentes de memoria. En 2004, durante la telenovela Rubí, los problemas se hicieron más evidentes; su última participación televisiva fue en Código postal (2006–2007), después de la cual se retiró definitivamente.
Conflictos familiares y últimos años
Los últimos años de su vida estuvieron marcados por disputas entre sus dos hijos, Paola y Sergio, por el cuidado de la actriz. Según denuncias públicas, las diferencias incluyeron la elección de un asilo privado en Coyoacán y restricciones a las visitas; asimismo se alegaron irregularidades en la firma de documentos con presunto beneficio para uno de los hermanos.
Leonorilda Ochoa falleció el 22 de mayo de 2016 en la casa de reposo donde residía, a los 76 años, a causa de una neumonía aguda asociada al deterioro físico que le produjo el avance de la enfermedad.
- 1939: Nace en San Pedro de los Pinos (Ciudad de México).
- 1970s: Popularidad por Los Beverly de Peralvillo; participación en dos cintas y un spin-off televisivo.
- 1996: Accidente de autobús con fracturas craneales.
- 1997: Fecha que su familia sitúa como inicio del Alzheimer.
- 2004–2007: Problemas de memoria visibles en producciones como Rubí; última aparición en Código postal.
- 2016: Muere el 22 de mayo por complicaciones respiratorias.
La historia de Ochoa plantea varias reflexiones actuales: el seguimiento médico y la protección legal de artistas en declive cognitivo, la transparencia en decisiones familiares sobre el cuidado y la forma en que la televisión conserva y reivindica sus figuras históricas. Su legado en la comedia sigue presente en la cultura popular mexicana, mientras la discusión sobre el cuidado de personas con Alzheimer gana visibilidad pública.

¡Hola! Soy Alejandro, parte del equipo de MuyMac. Mi pasión por la redacción comenzó desde pequeño, cuando solía escribir historias locas y fascinantes sobre la naturaleza.